Raquel Lanseros

La loca más cuerda y otros textos

 

 

La loca más cuerda

 

¿Quién es el ser humano más libre de la Tierra?

¿Quién es capaz de nacer más de una vez?

¿Quién habla con los árboles? ¿Quién llueve?

¿Quién viaja hasta el umbral de otra galaxia?

¿Quién comparte las aguas con las ninfas?

¿Quién ambiciona un tiempo sin subordinación?

¿Quién traspasa un espejo? ¿Quién es el espejo?

¿Quién brinda con Ulises en el puerto de Ítaca?

¿Quién sobrevive ileso a una tormenta dentro del corazón?

¿Quién desposa al destino? ¿Quién corteja a la muerte?

¿Quién emprende una gesta aun a sabiendas de una derrota cierta?

¿Quién para con su mano los relámpagos de un dios?

¿Quién sueña con androides que soñaron con ovejas eléctricas?

¿Quién ha visto su alma? ¿Quién vence a los molinos?

¿Quién tiene largos trenes recorriendo la estepa de sus venas?

 

¿Con quién es comparable la belleza del fuego?

¿A quién le pertenece lo que no es de nadie?

¿Por quién siguen doblando las campanas?

 

¿Quién puede competir con la imaginación?

 

 

 

Cielo arriba

 

Y qué gozosamente, con qué brío

uno se da de bruces con el mundo

y antes de comprenderlo ya lo ama.

 

Y qué fascinación la del principio

por descubrir el barro originario

y encontrarlo en las ranas en su charco

croando las verdades inmutables

y en el ámbar goloso de la cidra

que imita en su dulzor el sueño mismo.

 

En busca de lo grande que supone

contener lo pequeño uno se embarca luego

que la fortuna obliga y el sendero

no deja de tentar al caminante.

 

Y va haciéndose hora y los paisajes

se despliegan y vibran con asombro

y los rostros desfilan y la lucha

renueva su silueta milenaria

y la rueda del mundo gira y gira

y va cambiando fuerza por cansancio

pero el encantamiento no termina

y uno se siente vivo porque sabe

que todo está en primicia eternamente.

 

Y se recuesta al borde del destino

para beber la sombra, cuando escucha

el croar de las ranas en su charco.

 

La primera verdad que siempre vuelve

a quien ya entiende que es la verdadera.

 

 

 

Epifanía en La Boca

                                                                                  El tango es un pensamiento triste que se baila

ENRIQUE SANTOS DISCÉPOLO

 

La tierra natal cubre como un tatuaje la piel preliminar.

Bendita sea la casa de los padres.

Todas esas imágenes

ese rumor simiente que vive en cada pecho

esperando un instante para poder filtrarse.

 

Escucho la inocencia de mis dieciocho años

populosa como el estuario del Río de la Plata

aquel irreflexivo desdén hacia lo propio

aquella anglofilia mimética

en nombre de la posmodernidad.

 

Entonces tú

la persuasión de tu voz arbolada

la sala de conciertos en el Barrio La Boca

entre Vuelta de Rocha y Caminito

su majestad el tango.

 

Pasado y porvenir se besan en mi ombligo

                                                                                        si yo pudiera, como ayer,

                                                                         querer sin presentir

 

Mi corazón secreto emerge de la sombra

                                                                           sabe que la lucha es cruel y es mucha

                                                                           pero lucha y se desangra

                                                                           por la fe que lo empecina

 

Las palabras preguntan por mi alma

el viajero que huye

                                                                          tarde o temprano detiene su andar

 

Todas las ocasiones

todos los sueños fértiles de mis antepasados

todas las lluvias de América y de Europa

todos los trajes pulcros de los muertos

todas las despedidas

gauchescas

europeas

indígenas

criollas

todo el ruido del tiempo caminando hacia la libertad

todas las ilusiones fraudulentas

las chapas de metal acanaladas de los conventillos

las palabras que engendran sabor a nuevo mundo

todas las esperanzas

los lemas, los augurios

los cuerpos coagulados

los sombreros

todos los viajes más largos que la vida.

 

Todos esos colores de la tierra

la oriunda

la injertada

la regada con sangre y renacida

cruzaron frente a mí en forma de lágrima.

 

Lágrimas de mestiza, de emigrante, de hermana, de alimento del mar.

 

El sol puede salir también de noche.

Yo no he vuelto a olvidar

quién soy

de dónde vengo.

 

 

 

La contracción del Big Bang

 

¿Y si fuera verdad que la expansión

del universo después del Big Bang

tiene límites físicos que un día se alcanzarán?

Como una goma elástica, todo volverá atrás en ese instante.

 

A lo Benjamin Button, viviremos un tiempo revertido

viajaremos por toda la galaxia

manejaremos luego complejos celulares telepáticos

después descubriremos la electricidad

avistaremos inexploradas costas

inventaremos más tarde la escritura

lucharemos montados a caballo

cazaremos mamuts

al fondo de la cueva contaremos historias que combatan el miedo.

 

Ojalá ocurra así. Una reaparición de los recuerdos.

No puedo esperar más para volver a verte.

 

 

 

europa

 

amo la europa del siglo veintiu no

por lo mucho que separe ce a mí

des

membrada y co sida

hecha de órga nos que se llaman países

como yo hecho de miembros de cadáv eres

europa en disección eres mi espejo

no tengo no mbre yo

pero el tu yo es el no mbre de una mujer violada

y Platón a firmó

el no mbre es arquetipo de la cosa

 

no sé en qué piensas cuando te seccionan

los al ambres de espi no

bin gar keine Syrier, stamm’ aus Istanbul und Berlin, echt deutsch

el sueño de la razón pro duce monstruos

soy una piedra franca

me ll aman Frankenstein igual que mi creador

mi dios traidor, mi poeta arrepent ido

¿qué siente una piedra al ser piso tea da?

 

llevo doscientos años recorriendo

la oscuridad y la distancia

hu yo siempre hu yo

en fu gas iempre

hijo del patí bulo y de la barrica da

traigo ojos agua no sos del mediterráneo

que es puerta eco anfitrión y sepultura

así arr astro mi her ida

no hay catgut que suture el abando no

demon io monstruo engendro

hasta el envileci miento me denigran

otros, por in no mbrable, no me no mbran

marcho entre refugiados, pánico y herrumbre

tem ido y des preciado, un golem solita rio

prome teo prim erizo en el muelle de la muerte

he quer ido a prender lo que dios sabe

mira tu hijo cl amar  de inconcebible espanto

de agónico rechazo

yo sólo quise amar

le jour où quelqu’un vous aime, il fait très beau

j’peux pas mieux dire, il fait très beau!

 

¿qué puedo hacer a hora? ¿qué hago? el viento aúlla

en una red so no ra que me at urde

soy un ángel ca ído ante tus pies, europa

¿dónde has plantado todos tus cadáv eres?

nunca sé lo que tr amas

aquí est oy vara do en tu colina

en medio de esta plaga de perga mino y sed

europa, eres la niña sin padres que me observa

con apetito afónico encrudada sin lágri mas

childhood a delight for every sense

but take our greatness with our violence?

mira, aquí está mi c arta, el arca no sin no mbre

el mar besa en la boca a todos sus ahogados

y a hora ya no es el frío quien se a bate

de la nuca hasta el verso

soy yo que est oy quebr ándo me

en esta eternidad de soledad vene no

donde no sé, no puedo, no alcanzo las estr ellas

donde duele mi unísona batalla con el mundo

la cruel sabiduría que con sume

a esta criatura yerma torpe mente ensamblada

 

 

-Estos poemas pertenecen al libro Matria de Raquel Lanseros
Colección Palabra de honor. Visor poesía
España, 2018.

Raquel Lanseros (Jerez de la Frontera, 1973). Poeta, traductora, antóloga, doctora en Didáctica de la Lengua y la Literatura y profesora de Universidad. S ... LEER MÁS DEL AUTOR