• “Con la llegada de Vicente Huidobro pensé hacer una entrevista para las Notas de Arte. Propósito algo ingenuo. Huidobro es irreductible al periodismo. Todo el mundo ha hablado de Huidobro; todo el mundo en todo el mundo: París, Madrid, Berlín, Estocolmo, Nueva York, etc. Me parece haber llegado el momento de hablar en Chile, de Huidobro en Chile. De un hombre así como Vicente Huidobro, artista, poeta decidido sin términos medios, sin transacciones, es interesante conocer las opiniones sobre el arte de hoy en esa Europa donde los valores chocan, se golpean, caen y suben y donde nunca se cansan de revisarlos y de aproximarse a la más estricta mise en place”.

    (Juan Emar. Escritor chileno. Con Vicente Huidobro,1925 La Nación, Santiago de Chile, 29 de abril de 1925).
  • “No hay poesía tan clara como la de Vicente Huidobro… Multitud de sus versos siguen teniendo una frescura que parecían no tener, porque nacieron tal vez como elaborados por la inteligencia. Ahora vemos rocío en ellos, como si fueran hierbas matinales”.

    (Pablo Neruda. Poeta chileno, Premio Nobel de Literatura, 1971).
  • “Vicente… sigue girando como un rayo en la poesía mundial. Su poesía, en vez de adquirir la serenidad y rigidez de un friso de mármol, es siempre un torbellino de incitaciones, lontananzas y verdor. Fue un gran poeta, pero a la vez un explorador de la conciencia quebrantada de la época. Disponía de una vertiginosa altura interior como asimismo de una inteligencia lúcida penetrante y agresiva. Al predominio de la conciencia apocalíptica de nuestro tiempo, oponía el fuego utópico, la responsabilidad indomable, la fe en la condición humana. Osciló entre lo lúdico y lo trágico”.

    (Humberto Díaz-Casanueva. Poeta chileno, Premio Nacional de Literatura, 1971).
  • “Una sola pregunta / para poner las cosas en su punto: / ¿Qué sería de este país sin Huidobro? / ¿Qué sería de la poesía chilena sin este duende? / Desde luego no habría libertad de expresión. / Todos estaríamos escribiendo sonetos, odas elementales o gemidos. / ¡Alabado sea el Santísimo!… Vicente, Vidente, Vigente”.

    (Nicanor Parra. Poeta chileno, Premio Cervantes, 2011).
  • “Huidobro es lo más brillante en la imagen literaria que haya producido la poesía universal”.

    (Eduardo Anguita. Poeta chileno, Premio Nacional de Literatura, 1988).
  • “Aquí, en este rincón recogido y como oculto, allá por el Santiago de los años treinta, dos jóvenes, Eduardo Anguita y yo, tocábamos tímidamente el timbre de esta casa desconocida, la última del fondo. Dentro de ella comenzó un gran sueño con los ojos abiertos. Esa noche algo cambió en cierto sentido el giro de nuestras vidas.

    Veníamos del encuentro del poeta recién regresado de París. Aquí durante años él escribió, amó, deliró, soñó, porque era un fabricante de sueños y constructor de majestuosos delirios poéticos. No podíamos olvidar esta residencia misteriosa, mágica, donde, en torno al maestro, se tejía modestamente el proyecto de cambiar el país, el mundo, la poesía, el hombre”.

    (Volodia Teitelboim. Narrador y Premio Nacional de Literatura 2002, en la inauguración en 1994 de una placa en la calle Cienfuegos donde vivió Vicente Huidobro).
  • “Huidobro fue la libertad: el que sembró más hondo. En mí, y en tantos: en la medida de nuestra propia medida. Una libertad que nos hizo hombres: poetas responsables…, y fue de veras el gran dador: el que nos dio todo sin que le pidiéramos nada; ni obtuviera nada de eso. Amó a la juventud y supo oírla siempre, como ninguno…”

    (Gonzalo Rojas. Poeta chileno, Premio Cervantes, 2011).
  • “Huidobro es un poeta absolutamente distinto y admirado entre los franceses”.

    (Cedomil Goic. Profesor y crítico literario chileno).
  • “Huidobro no me fascinó al comienzo, cuando yo estaba empezando a escribir, pero después lo he releído y pensado, y me parece muy notable. Yo no conocí a Huidobro personalmente, porque él era un personaje como ausente, una especie de autor independiente que estaba marginado o automarginado de la vida literaria chilena. Yo me sentí de alguna manera identificado con ese aspecto lúdico de su prosa. Él había sido el niño terrible de la burguesía chilena, muy impertinente e ingenioso, también. Los otros en cambio, eran como deidades, tipos muy graves”.

    (Enrique Lihn. Poeta chileno, Premio Casa de las Américas, 1966).
  • “El mejor Ionesco se puede encontrar en la obra de Huidobro En la luna, mucho antes de que este escribiera La Cantante Calva. Mi lectura de En la luna en 1959, fue un revulsivo, un deslumbramiento, una fiesta, que tuvo incalculables consecuencias en mi vida. Por ejemplo, abandonar la arquitectura y comenzar a interesarme por el teatro…

    Su lenguaje mágico que se transforma en burlesco, lleno de rupturas lógicas, de sinsentidos, cuando hablan los políticos y sus seguidores, la burguesía. El absurdo está en la sociedad, no en el lenguaje”.

    (Jorge Díaz. Dramaturgo chileno, Premio Nacional de Teatro, 1993).
  • “…un testimonio de reconocimiento y amor hacia una poesía que cuando teníamos trece años, en un pueblo del sur, aunque no alcanzáramos a comprender, se nos aparecía sin embargo como un mundo tan fascinante como el que nos mostraba Julio Verne en otro plano y dotado del mismo aire de maravilla y sobrerrealidad. Por otra parte, ¿qué poeta o escritor no tiene una deuda con Vicente Huidobro, aun sin conocerlo? El adolescente que empieza a escribir casi instintivamente en verso libre, no sabe que lo hace afirmado en un ejemplo que inició Huidobro, en 1914, por primera vez en Chile: «todos los metros oficiales me dan la idea de cosas falsas, literaria, retórica pura», desafiando la ira de los críticos y la mayoría de los poetas de la época”.

    (Jorge Teillier. Poeta chileno).
  • “La influencia de Vicente Huidobro es mucho más amplia y significativa de lo que se piensa. Su huella es visible nada menos que en Federico García Lorca, en el Borges ultraísta e incluso en Octavio Paz. Su aporte está presente hasta en el tipo de imágenes que usa Neruda en los Veinte poemas de amor. Y no hay que olvidar que el primero en emplear el término «antipoeta» fue Huidobro. Con Huidobro, los poetas han podido explorar los territorios abiertos por él, pero sin tener que sacrificar su identidad, como puede verse en la poesía de Juan Luis Martínez, Raúl Zurita y Diego Maquieira”.

    (Oscar Hahn. Poeta chileno, Premio Nacional de Literatura, 2012).
  • “Vicente Huidobro no sólo fue ‘el oxígeno invisible de nuestra poesía’, como señaló Octavio Paz; Vicente Huidobro fue el hispanoamericano que en mayor medida contribuyó, después de Darío, a sacarnos del sopor cultural y del estancamiento vital que nos legara el imperio español. Logro nada desdeñable para un continente que aún cierra los ojos, se aterra y se aferra a los oros de la Conquista”.

    (Diego Maquieira. Poeta chileno).