Charles Wright

Disjecta membra y otros poemas

 

(Traducción al español de Jeannette Clariond)

 

 

Disjecta membra

(Fragmentos)

 

El patio, un medio arriate de flor seca, paisaje desolado

Desprovisto de adornos y anecdótico interés:

Un espejo de la personalidad,

inadvertido, evanescente

Donde el espectador se ve,

monje entre los robles…

Ridícula manera de mostramos, las poses adoptadas,

Palabras de consuelo, el as bajo la manga

para burlar al Paracleto

En beneficio nuestro; cómo siempre los objetos que plasmamos

Para mostrarnos

(El claroscuro del carácter que anhelamos)

Nos regresan un tono irreal y otro errado.

Falso espejo, falsas cosas.

 

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Simplifica, purifícate, la voz balbuce.

Como salido del éter, incorpóreo, insatisfecho,

No hay duda de quién es…

El otoño que nos atrapa desde siempre,

El equinoccio avanzando como onda fría del oeste,

Llovizna y nubes bajas, viento punzante.

De nuevo domingo, breves plegarias.

Miramos hacia abajo, hojas muertas y hierba muerta como cielo estrellado

Nacido desde dentro.

Simplifica, ábrete al vacío, despójate.

Los árboles lo hacen cada año drenando sus venas,

Dejando gotear la oscuridad,

intravenosa desde el infinito.

 

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Limando mis uñas en el jardín de Buda.

Tres metros detrás de mí, como lenta agua inquieta,

El rumor del tráfico crece y decrece,

Un zendo medio caído atraviesa el alheño gigante,

impenetrable concha.

 

Últimos ojos de tigre bajo el rocío puro y dorado, la mañana inunda la hierba.                                                                 

Entre la mirada de Buda y el cobertizo,

Pasa una fila india de hormigas. La abrupta llegada del petirrojo

Y el polen desprendido.

Hoy todo se hace uno con el todo,

El viento barre las hojas y nos envuelve,

La luz se abandona a la sombra, la sombra a la luz.

 

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Donde nacen las blancas nubes aguarda una segunda oportunidad,

Allí los arces crecen rojos,

más rojos que las flores

Rojas de la primavera.

Acólito ante el altar del viento,

Amo la ociosidad del pino,

su escalonado fulgor hacia el cielo.

Siempre quise recostarme ahí, como bajo la tierra,

Gotea en zafiros la sangre, sombrías las estaciones frente a mí

Como posta de correos en un viaje de descenso.

Añoro esa soledad,

ese descanso,

El reposo y reacomodo de todos los hilos del corazón.

 

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Lo que nos nutre nos debilita y desnudará.

Dice el Zen: permanece del lado de tus pensamientos

Tal y como te detendrías a la orilla de una anchurosa corriente.

Colmadas de rocío,

Las telarañas tiemblan: pequeñas galaxias en el junípero,

Corpus delicti la luz del alba

esparcida sobre la humedad del camino

Nos debilitará hasta quebrantarnos.

Sacándonos de nuestros patios nos regresa a la historia.

Como por un vasto río,

el agua apresurando nuestros deseos,

Y lo que nos fue dado, y  por lo que esperamos ser perdonados…

Cuán fácil se desliza, cuán silente.

 

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Cuando la muerte completa el número del cuerpo, su alimento

Es llanto, gemidos,

llegan los verdugos, lanzan

Las almas al polvo…

Así está escrito, así asumido,

Aunque otros lo entiendan de otro modo.

La restauración de la naturaleza de los que son buenos

Ocurre en un tiempo sin principio.

 

Así sucede, no cabe duda.

Se viene a descansar en lo que da descanso y se toma

El alimento apetecido.

La luz que resplandece allá, sobre aquel cuerpo, jamás se hunde.

 

 

Nocturno de Charlottesville

 

El demorado anochecer de septiembre es un tren de pensamiento, una herida

Que no sangra, pasto muerto sin morir,

Sin renuevos, sin elegancia,

el demorado anochecer de septiembre,

Limpio de adjetivos, máxima abstracción y esplendor.

 

Se ha dicho que hay un final para la asignación de los nombres.

Se ha dicho que todo lo escrito está vacío.

Se ha dicho que los escorpiones danzan donde el lenguaje fracasa y cede.

Se ha dicho que algo brilla en cada oscuridad,

que algo resplandece.

 

Apoyados contra lo invisible, vencidos asentimos.

El atardecer se extiende sobre las hojas caídas

Alfabetizado en el patio de atrás,

desoladas sílabas

Nos leen y nos marcan, apoyados contra lo invisible.

 

Luminosos son nuestros sueños, fuego arrojado sobre el mundo.

Llega la mañana y todo termina.

La luz del sol ensombrece la tierra.

 

 

 

El secreto de la poesía

 

El segundo chino dijo: si quieres encontrar poesía 

Enciende una linterna.

Esta noche, una noche después de luna llena, una delicada luna llena

Es cuanto necesitas,

Esencia lunar, ciega estructura de la materia,

la perfección del dolor,

Esparciéndose involuntaria y solemne sobre el paisaje.

 

Nieve, nieve y hielo, y más nieve,

Desde ayer, antes de la luz de la luna.

Es difícil encontrar.

 

A pesar de lo dicho por el chino.

Difícil encontrar a pesar del brillo que desata y une.

Ahora que ha vuelto la luz, ya sin hielo y nieve,

Lastima, y es difícil mirarla.

 

El viento boreal en las desnudas ramas de los robles nos alcanza.

El canto del viento boreal llena de sinsentido nuestros oídos.

 

 

 

Reliquias

 

Después de cierto tiempo, Hoss, cuenta tan poco

Lo que cada uno escribe,

La reliquias, la apariencia de la cosa

son siempre más fuertes que la cosa en sí.

Palimpsesto y pentimento, por decir, huesos de los santos

O sangre de los santos,

Trascendente arquitectura de lo que pudo ser, digamos,

en algún tiempo.

 

Los cornejos florecen, rosados y blancos, en manchas

Esparcidas al crepúsculo.   

Como las nubes, quizá. Irreales

En un cielo irreal,

El delicado aroma de algo que no es de este mundo, o de otro mundo,

Persiste en la oscuridad,  después, se va.

Como si algún santo hubiera atravesado el patio contiguo,

olor a Paraíso,

 

Dice Aldo Buzzi,

Olor a Cielo, dice el creyente.

¿Y cómo es este olor? se le preguntó a quien lo había percibido alguna vez.

No tenía respuesta y dijo:

«No recuerda flor o capullo alguno ni especia terrena.

No sabría cómo describirlo.»

Persiste al crecer la oscuridad.

 

San Gaspar del Búfalo fue uno de estos santos fragantes,

Añade Buzzi.

Charles Wright (Tennessee, 1935) ha traducido la poesía de Dino Campana y Eugenio Montale (con la que obtuvo el PEN Translation Prize), y es autor de cerc ... LEER MÁS DEL AUTOR