Charles Simic

Hotel Cucaracha y otros textos

 

(Traducción al español de Nieves García Prados)

 

 

 

RINCÓN OSCURO

 

Dime, ¿cómo diste conmigo?

Normalmente, me hago el sordo y el tonto, pero contigo

es diferente. Entras y sales

de los portales, merodeas detrás de mí

como un gato negro.

 

Mira a esos imbéciles, continué

gritando al mundo. De nada sirvió.

Ellos seguían caminando sobre mí

aferrados a sus sombreros

o levantando un poco sus faldas

de camino al infierno.

 

Se tratará de un loco, ahí despatarrado

en la acera, con la bragueta desabrochada,

con los ojos entreabiertos. Sólo tú regresaste

para ver qué tal estaba,

sólo tú te asomaste a cada rincón oscuro.

 

Soy un pájaro batiendo las alas en vuelo.

Encuéntrame una bonita jaula que sea grande

y tenga la puerta abierta.

Sácame de aquí con tus besos.

Mis zapatos necesitan cordones.

Mis pantalones necesitan tu dedo para no caerse.

 

 

 

ESPEJOS A LAS 4 DE LA MADRUGADA

 

Debes presentarte ante ellos de soslayo,

en habitaciones con telarañas de sombras,

observar a hurtadillas su vacío

sin que ellos

te devuelvan la mirada.

 

El secreto consiste

en que incluso la cama vacía es para ellos una carga,

una pretensión.

Nunca son tan ellos mismos

como con la compañía de una pared blanca,

con la compañía del tiempo y la eternidad

 

que, implorando tu perdón,

no proyectan ninguna imagen

cuando se admiran a sí mismos en el espejo,

mientras tú permaneces a un lado

sacando un pañuelo

para secarte la frente a escondidas.

 

 

 

RELAJARSE EN UN MANICOMIO

 

Ya habían unido las lágrimas de la noche a los

cristales de las ventanas.

El general estaba ocupado con la granja

de hormigas en su cabeza.

Los santos ardían en sus tumbas, todos

excepto uno que era el prisionero de una estrella de cine

de pelo negro.

Moisés llevaba una barba postiza al igual que Lincoln.

X reprodujo el método socrático de interrogatorio

demostrando la ignorancia del techo.

“Me han robado el secreto de la caja musical

de cerillas”, confesó Adán.

“El gallo más grande del mundo iba a hacerme

famosa”, dijo Eva.

¡Oh, correr desnudo sobre la oscura pradera después de

la ducha fría!

En el pabellón blanco la enfermera

estaba convirtiendo el agua

en vino.

Démonos prisa, comienza a oscurecer.

 

 

 

MOTEL CUCARACHA

 

Los miedos de mi madre,

y yo el encargado

que hace girar la manivela del proyector.

 

Una noche de cine negro.

Aparecen la silla eléctrica

y también los policías.

Estoy fumando un cigarrillo barato,

jugando al póquer con un asesino con la cara cortada

y con una mujer gorda con la voz ronca.

Ella bebe ginebra de la botella,

menea las caderas al ritmo de la radio,

tiene planes de boda.

Al amanecer el ventilador del techo proyecta

una telaraña de sombras retorcidas.

Tengo agujeros en los calcetines

y una respiración asmática

cuando me arrodillo a rezar.

 

También tengo una larga cola

y parezco un mono

porque sigo mintiendo todo el tiempo.

 

 

 

 

-Charles Simic
Paseando al gato negro
Traducción al español de Nieves García Prados
Valparaíso ediciones
Granada, España, 2017

http://valparaisoediciones.es/tienda/poesia/354-131-paseando-al-gato-negro.html

 

131-paseando-al-gato-negro

Charles Simic (Belgrado, 1938). Es una de las voces más influyentes de la poesía actual. Tras más de cuarenta años de cuidadosa creación poética ha ... LEER MÁS DEL AUTOR