Charles Bukowski. Práctica, Una de las más ardientes, John Dillinger viene marchando

Continuamos esta nueva sección de Textos claves con tres poemas del gran Chinaski en la traducción de Esteban Moore.

 

 

 

Charles Bukowski

 

 

Práctica

pensar a cada momento en la muerte
es, cristo-jesús,
más complicado que acertar
un ganador en las carreras,
pero
es algo
en qué pensar.

recuerdo a Henry Miller
en el programa de t.v.
de Tom Snyder
Tom le preguntó a Henry (que
ya estaba muy viejo, entonces)
“señor Miller, piensa usted alguna vez
en la muerte?”

y él contestó con simpleza “por supuesto
que lo hago.”

recuerdo haber leído
un excelente poema acerca de la muerte
escrito por D.H. Lawrence:
“construye entonces
la nave de la muerte
pues has de recorrer
el largo camino
hacia el olvido”.

los cristianos poseen
ideas similares.
hace algunos días en la autopista
el automóvil que iba delante del mío
llevaba pegado en su paragolpes
un autoadhesivo
con la siguiente leyenda:
“no mueras sin jesús”.

existen
además
-no lo olvides-
los tipos machos
en las fábricas en los bares
que se rompen la garganta gritando:
“el único modo de morir es
cuando estás acabando”.

bueno, eso yo también
lo he hecho.

cualquier
cantidad
de veces.

 

 

una de las más ardientes

llevaba una peluca rubio platinada
el rostro arreglado y empolvado.
el lápiz labial
pintaba
en sus labios, enormes
labios rojos.

del cuello colgaban algunas arrugas
pero era la dueña de una cola
que envidiarían las pendejas
y sus piernas estaban muy bien formadas.

usaba bombachas azules, las que bajé
y levantando su vestido y con la t.v. titilando
se la puse de parado.
forcejeamos alrededor de la cama
(mis pensamientos: me estoy fifando una tumba, estoy
devolviendo la vida a los muertos, maravilloso
tan maravilloso…
igual que comer aceitunas frías en la madrugada
mientras la mitad de la ciudad arde en llamas.)
acabé.

muchachos ustedes pueden quedarse con todas sus vírgenes
déjenme a mí las jovatas calientes en tacos altos
que poseen culos que se olvidan de envejecer

por supuesto, después te despedís
o te emborrachás mucho
que viene a ser la misma
cosa.

bebimos vino durante horas y miramos t.v.
y cuando nos metimos en la cama
a dormir todo el alcohol
ella no se sacó la dentadura postiza
en toda la noche.

 

 

John Dillinger viene marchando

algunas veces escribo acerca de los años 30
pienso que fueron un buen campo de adiestramiento.
la gente aprendía a convivir con la adversidad
como si esta fuera cosa de todos los días.
cuando los problemas golpeaban a la puerta
barajaban de nuevo y hacían su propia jugada.
de no existir posibilidades
muchas veces ellos creaban
una.

la gente que estaba “empleada”
realizaba su trabajo con pericia.

un mecánico podía reparar
tu automóvil.
los médicos visitaban a los enfermos en sus casas.

los chóferes de los taxis
no sólo se preocupaban por conocer cada calle
de la ciudad
también intentaban definir el universo.

los dependientes de farmacia
se acercaban al mostrador
preguntando amablemente, señor ¿qué necesita usted?

los acomodadores de cine
eran más elegantes y buenos mozos
que los galanes de las películas.

todos cosían su ropa
remendaban sus zapatos
casi todo el mundo hacía las cosas bien.

ahora la gente dentro y fuera
de sus profesiones
es totalmente inepta.
a veces realmente
no comprendo cómo hacen
para limpiarse el propio culo.

además cuando la adversidad llega
se desaniman
desisten
se entregan de pies y manos
caen abatidos en la cama.

estos mimados en demasía
se acostumbraron
al triunfo por el camino fácil

ellos no tienen culpas supongo
de no haber vivido la década del 30
pero yo
no los adoro
ni sentiré tentaciones al respecto.