James Walton

Rueda de alfarero

 

 

(Traducción al español de María Del Castillo Sucerquia*)

 

 

 

16 o 75, 46xY

Sé que no te gustan las estadísticas
pero la variable que falta
somos nosotros

si tan sólo tocara el instrumento perfecto
transcribiría una rapsodia en volición
al saxo o al violonchelo o a la flauta

entonces, estaría más cerca
de los acordes reclamados
por las palabras a los sonidos

un arreglo de años
en una ascensión que serpentea
y advierte la caída
de las notas en desuso

dentro de la nueva composición
de estos descubrimientos

 

 

Rueda de alfarero

te vi enseguida
aunque tuviste que señalarte
a ti misma

ávido coleccionista

recuerdo los años en que habitaste
en el horizonte de mi amor
como el relieve de una Creadora
grabada en un receptáculo

el usufructo artesanal cincelado
por la mano de un aprendiz

qué belleza se destaca
para la esperanza de los jóvenes
hendida hasta el hueso de
la rota desesperación

horneada para fijar los tintes en la forma
en el acabado superpuesto de la loza

te dije que soy una obra inacabada
agrietada, pero el esmalte
evoca una crisálida sin importar
cómo sostengas la pieza
al contemplar

 

 

Un año cultivé maíz Navajo

núcleos del sueño de un joyero
divinos cual salmos de Salomón

cuando el día de vigilia ondulaba
brillaron más fuerte que
los rumores de un dolor
sinvergüenza, inaudito

las vainas lloraron melancolía
durante toda la temporada
el ruido sordo de otra fruta
se precipitaba en la noche rota

hacía afuera de la conciencia

dentro de mi fardón y mercantil amor
hay un precipicio demasiado solemne

un listón en voladizo sobre
un espacio vacío para colgar
en la galería donde los ladrillos
se aíslan despacio

y el sonido de una fachada choca
pero esas fronteras vacilantes
se aferran a sus retratos de
enchape oculto

esperanzados cual semilla
entre los labios

 

 

Un bosque no correspondido apenado al amanecer

todavía arde
con rayos enterrados
este desierto parco

rastros del fuego de la vida
su danza, en las colinas del alfabeto

manchan de carbón
los contornos salitres de las
lenguas paganas

desconchas las venas
como intestinos para flamencos

ahora, en los valles, cortejas al dragón
esquivas al amanecer solterón

coincidirá tu corazón
con la solapa del ala

busca sin vergüenza
y vuelve fértil el ritmo
en este tímpano

echa la suerte en el respaldo
de la navaja
por un deseo interminable

este verdadero nombre
sólo puede ser pronunciado
al contar los años en voz alta

en cualquier infierno
los llamarás con el anhelo
de escuchar todo lo que
hay de nuevo
en una repetición acelerada

 

 

Luna llena

Dios, yo te amaba
como la plataforma de hielo en
la Antártida estrellándose
con el Gran Sur

sólo era el ahora
¿cómo fue que ese instante
inició y terminó sin dejar
rastro alguno?

el ojo amarillo de la
luna llena recién levantada
lo atestigua, pero nunca
entenderá el flujo de la vida
lo transcurrido allí

nuestro aliento de humo blanco
irrumpía en el aire frío
permanecimos bajo el
glamour de la manta
y el tiempo era espacio
el espacio era tiempo

no despiertes al amor
no agobies a la pobre luz
— la ciencia moderna lo secciona
para revelar el viejo adagio
del quejido del corazón

de agitarlo se rompería
el mosaico inmóvil
de una arqueología
ardiente y deseada.

 

 

 

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*María Del Castillo Sucerquia, nacida en Barranquilla, Colombia (1997), es una poeta bilingüe, escritora, tutora, médica oriental (Neijing, España) y traductora (francés, inglés, italiano, portugués, griego, árabe, español y alemán).
Con experiencia en radio y actuación (teatro y cine). Ha participado en numerosos festivales de poesía, recitales, foros, conferencias y encuentros culturales. Sus poemas han sido traducidos en diversas antologías, revistas, periódicos y sitios web nacionales e internacionales (Filogicus, Libresta, María Mulata, Bharatha Vision, Alaraby Aljadid, Azahar, Atunis Poetry, El Heraldo, Muelle Caribe, Crisol, Uttor Kota, Sol y Luna, Protikotha, entre otros). Y traducidos al canarés, árabe, urdu, bengalí, griego, rumano e inglés.
Colabora como traductora y columnista en las revistas Vive Afro (Colombia), Altazor (Chile), Cronopio (Colombia), El Golem (México), Cardenal (México), Poesía UC (Venezuela), Revista Digital de Artistas (Argentina), Poémame (España).

James Walton Nacido en Australia, era bibliotecario, jornalero y dirigente sindical del sector público. Renunció a un puesto de organizador electo en 2 ... LEER MÁS DEL AUTOR