Carmen Berenguer

Yo me leo

 

 

 

Pieles

Piel que al porar abrazas
súdase súbese pálpese
marca de higo sulfo
oñasa añico piela
sajada de corte soma
sastra de pieles
lustra de pieles
sargal de pieles
sarao de piel
sayal de pieles
sarna de piel
sartal de pieles
sangui pielosa
sanícula pielina
onco de pieles
genes pielesa
saloma sarcoma
pielasa rosadelfa
que al rosarse es rizal de piel
y al rozarse es soma
sidosa de sudas sudal de sida

 

 

 

Mala piel

Piel que pora no podría ser otra piel de durazno negro;
pigmento oscuro no otro, más que oscuro, no otro.
Crin sufroso el sayo que lo cubre y tizna.
Si aquél blanco horadara negro piel o la negrura espesa
el corazón tensara rojo piel blanca y por blanca virgínea
verrugosa la oruga sedara el silencio de aquél vellocino
pigmento de sedas avienta la oruga.
Su brillo opacara así
empolvando las estrías que trepana la cintura hacia lo velloso;
lamé cerrara y abriera hondo.
Pígmea su lamé bellosida plateara la sien;
guante sintético
de la mano que el guante esconde vacilante al tacto
de la cintura drapeada; cincha salvaje cimbra el talle
piqué blanco; borde el punto
y piensan pezones
más arriba
antes del cuello bibeteando cintas
cincha
acordona las tetas ralas;
pilchas sujetas.
Piqué
colorean cruces
ensedado natural a lunares salmón en la distancia lunar
refajo crepégeorgette saya bajo sostenedor del cuero
que acorpiña la tetada;
satén a rayas
pespuntean tajos
y más abajo en medio de las piernas antes de la melenada labial;
relieves sayos
piernas nylon rellenas;
puntos idos
hilos
hilados;
dedos uñetas recortan los aderezos pielares
nacientes lunas
relevos verde lumiere
musgo
humedece la noche zigzagueante breteles en la sima
carnada rolliza fajeada
en pieles algas
focas cocidas zurcen el cuero y viste a la que suspira por los desperdicios
un rosario de conchas anillando
el ruedo
y más arriba
enmarañando torsos bogan
sumos de cochayuyo yodado;
teje verde luche
aquello que transparenta la enagua
y perfúmea
lo que la ahuyenta
colgajos de trenzas anudan la colonia
de changos
y siglos turban chascas
cuelgas de lana.
El colero amanta las crenchas
y flotan en el doblés ligadas a la espalda
el broche; colitas de cuelgas
albacoran
gangocho carnal; flote de perchas.
Y arriba
arquea el escote y apunta a los huesos
arneando la saya de duras aletas
crespan   crespas
aquellos párpados; nido de estrellas.
Y más adentro
se viera bajo un telón grácil
sueltas las charquis
danzan  dancen
mugrón de oídas por la oreja silbe
trigal de espigas;
pingan jocosas botón de rosas;
pétalos carnos    besos de bofe
cuelgan mollejas mudas    nuden
lentejuelas vuelen
ligadas;
cueros de cocodrilo a ras serpientes
cascabeleen piernas nonato.
Botas de vaca abriguen la zorra y hebillen huinchas.
Zarpe la espalda de la esclava,
trajeada de foca cosidos botones de astracán
blanqueadas nalgas sajadas
rapen la nariza
y suban los ojos con tirantes por las orejas tejidas; pelos de silicona.
Manos revoladas estiran la estética
y hormonas pegadas en el culo
Arpan  arpen
doblando recortes de sobras;
hierben hierban
ácidos
y engasten los pómulos.
Y en lo profundo por la piel
piren piran
la rastra facial; papiro de pieles
peldefebre sin escote
manga mangen
porcelana hendida en las grietas mapas
mapean pieses
flacas   flecan.

 

 

 

Una muchacha Cherokee

Vecina sin nombre vecina ronca en la noche
Vecina se enoja en lengua Cherokee y vecina maldice en lengua Cherokee
Vecina ama en Cherokee
Arrulla al hijo
le abrocha un botón en sus tareas hogareñas de sus lechosos inviernos
Entreparéntesis es una Cherokee de pelo negro azabache azul y ojos mimesis
Mamá Cherokee fuma hierva
Y hace movimientos bucales y sale la loba del bosque
A lo lejos se le oye silbar el viento
donde anidan sus pájaros en el silencio nevado de su lengua Cherokee
Adahy su hijo duerme
y le escucho a través de sus modernas paredes del departamento del Hawkeye Drive
Vecina Cherokee es hippie en el año 69

 

 

 

 

Fragmentos de Raimunda

La expatriada Raimunda está hablando
sin tierra les habla desde el aire
inhala y expulsa improperios casi
difunta susurra su lengua espesa
donde cantar no puede su letanía
Fuera del edén la pordiosera Raimunda
vocifera Me he tragado un volcán y bailo
y canto Me usaron y uso fármacos para
dormirte occidente.  En una balsa al mar
para mecerte
Este fragmento es para ti porque ya no
puedo contigo ni mirarte puedo
Allí donde habité por siglos y siglos
se va perdiendo en un hilo el infinito
porque nada queda ya ni el seguro de la puerta
ni el púrpura malva de tu boca  se quebró de espanto
Este fragmento es para ti porque ya no
puedo contigo ni mirarte puedo
Allí donde habité por siglos
se perdió en el infinito   nada queda
el cerrojo de la puerta  ni el pubis de tus labios
sólo el mugido espanta
después que te entregué los hijos
después que acosté contigo
hablé hasta el alba pariendo

 

 

 

Yo me leo

soy este plagio
este plagio es color
negrita! de una paletada con cariño
negra!
negrona!
malteada!
morenita!
yo soy  imaginativa
yo soy una indiferencia
una otredad
nací en otra piel
en una mata de pelos
soy esta diferencia
oscura
un caos
en este continente
asalariada
negrona
a mi me recortan el sueldo
a veces no me pagan
a mi me cierran las puertas
esta es mi alfombra negra
en mi pose irreductible y endémica
soy la esclava
yo soy esta
un kilo de carne negra
en la feria
carneada la ficción
posta negra
un brazo
un muslo
esa
Carmen Berenguer
Fronda de pelos
No las ruindades ni bellaquerías
no más lejos donde cantan en el albor
donde el cepón destila
preludio de ensueño
no donde bufa brama: Esplendor en la Hierba
me tumbaré en la flora
aguardaré
que profane mi nido y se recline
sorteando mis pasos febles
esa sustancia gris jaspeando mi greña
vedada
tumescencia hueseada
pobladas estelas
y bien:
fronda de pelos
por eso de latente
por eso de  parva
abaleo

Carmen Berenguer Poeta, cronista y artista visual chilena nacida en 1946. Ganadora del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda. Autora de los poemarios ... LEER MÁS DEL AUTOR