Blanca Varela

Nadie sabe mis cosas

 

 

 

 

NADIE SABE MIS COSAS

 

(Dedicatoria)

 

 

1

 

a ti capaz de desaparecer

de ser atormentado por el fuego

luminoso opaco ruin divino

 

a ti

fantasma de cada hora

mil veces muerto recién nacido siempre

a ti capaz de hacer girar la llave

de inventar el sol en un cuarto vacío

 

a ti ahogado en un océano de semejanza

náufrago de cada mañana

esclavo propietario de zapatos periódicos

algunos libros

tal vez padre o hijo

guardián de resecos jardines de aves de paso

 

a ti

observador de la tarde

infatigable lector del reloj del sueño

de la fatiga del tedio de la esposa

a nadie sino a ti

 

 

2

 

(cualquier hora del día)

 

en una hoguera extinguida

esa mujer sacrificada

cerraba los ojos y nos negaba la dicha de su agonía

 

 

3

 

y un perro una gota de lluvia una familia de paseo

como en un cuadro entraban para siempre en la memoria

una vuelta de tuerca y otra y otra un peldaño que cruje

siempre a la misma altura de la oscuridad

la dicha puede ser este brebaje oscuro el neón de las cinco

de la tarde la más esplendorosa verdad

así casi ciegos encontrando generosa como nadie la miseria

cruzando el muro invisibles

manos tan pálidas no han existido jamás en otras manos

ni tanto calor en tanto frío ni ojos tan llenos de otros

ojos contemplaron la tarde

y frente al mar negra ruina y portentosos círculos de bruma

rodeándonos

y el rojo lengua río perro mosca y la tarde la reina de desnudos

malvados brazos en su balcón de ceniza

 

 

4

 

(noche y descontento)

 

pitada cruel canción de ciego

la noche comienza a respirar

todo se aleja

todo se pierde

 

cárcel cine amarilla luna de farmacia

a las ocho a las nueve a las diez

convertido en un fantasma cruel besas a mil mujeres

acaricias sus senos para los otros

me das asco

y es esta náusea lo mejor de mi vida

 

 

5

 

(conversaciones insidiosas)

 

alguien dice tu nombre

—es un libro interesante y habla de un héroe

anónimo por cierto

hay una estrella azul al fondo de mi vaso

inagotable estrella

debe brillar en tus ojos cada vez que la miro

cómo debes reír para los otros

tú cordero disfrazado de cordero

tú lobo a solas

tú atrozmente niño

—los bellos pensamientos señores

no ocultan el perfume de la carne

hemos de transpirar en los museos como bestias

sumisas bestias en su rincón de terciopelo

—Picasso por ejemplo…

 

 

6

 

(tell me the truth)

 

dime

¿durará este asombro?

¿esta letra carnal

loco círculo de dolor atado al labio

esta diaria catástrofe

esta maloliente dorada callejuela sin comienzo ni fin

este mercado donde la muerte enjoya las esquinas

con plata corrompida y estériles estrellas?

 

 

7

 

hila su imposible claridad nuevamente la envenenada

sonrisa solar

¿sientes el divino salivazo sobre la bestia sientes el

hedor de la rosa sientes mi corazón sobre el tuyo?

más tarde será tarde cuando la soledad invente lo mejor

nuevamente tus labios tus ojos las ruinas de tus caricias

el mar de mi pecho

la soledad «estrella de mis noches»

nadie sabe de mis cosas

 

 

8

 

(pobres matemáticas)

 

cuando nada quede de ti y de mí

habrá agua y sol

y un día que abra las puertas más secretas

más oscuras más tristes

y ventanas vivas como grandes ojos

despiertos sobre la dicha

y no habrá sido en vano que tú y yo

sólo hayamos pensado lo que otros hacen

porque alguien tiene que pensar la vida

Blanca Varela (Lima-Perú, 1926 – 2009). Es una de las voces fundamentales de la lírica peruana e hispanoamericana. Estudió Letras y educación en la ... LEER MÁS DEL AUTOR