Antonio Praena

Cuerpos de Cristo

 

 

 

 

AL CORAZÓN TRANSVERBERADO DE SANTA TERESA

 

A un corazón como el mío

le conviene caminar con espinas.

No sabe del amor quien sale indemne

de la carne del otro.

Quien no ha sido dolor para sí mismo

de este mundo se marcha sin un trozo de él

incrustado en su centro.

 

 

 

 

AMOR BAJO EL ESPINO BLANCO
(Zhang Yimou)

 

A Emmanuel López Praena

 

Las flores del espino blanco

son rojas. Han crecido con la sangre

de todos nuestros mártires y héroes.

Esa es, al menos, la leyenda.

Habremos de esperar hasta el verano

y comprobar que la sangre no es

capaz de hacer mudanza en la costumbre

de las pequeñas flores del espino,

que es blanco y es espino y nada sabe

de héroes ni batallas.

 

 

 

 

 

LENGUA MATERNA

 

A Katy Parra

 

Por qué extraña razón,

si era la tierra miserable

y de veneno el cáliz de las flores,

si en cada genealógico enramado

niñas muertas, incestos mercantiles,

inviernos infinitos, quemaduras

de cal en los pezones. Por qué arcana

raíz, si era más dulce

el sueño de los muertos

a cuya gloria inseminaban

los hombres a sus hembras. Por qué hondo

impúdico sagrado, propio ajeno

temblor, justo a la puerta de su trance

—si estaba ya extinguida,

si prometió borrar su lengua,

su acento limpio y sucio,

sus promesas prescritas—

dijo las últimas palabras

en el idioma de su madre.

 

 

 

 

 

LO REAL

 

… quaedam amicitia.
Tomás de Aquino

 

¿Cómo se llega a entender esto?

Yo contándote cosas, por ver qué me respondes,

por saber que estás vivo,

y tú diciendo que te deje

partir de mis preguntas, que madure,

que no es sobre mi mente donde empieza

la existencia del otro, sino solo

sobre su inexplicable nacimiento

de una nada que es nada y que en su nada

nos muestra el buen amor que, de la nada,

da la vida a los vivos y a los muertos,

entre los que estuvimos y ahora estamos

los dos.

Pero es verdad:

te espera el más inmóvil de los viajes

y somos viento en contra yo y mi falta de fe.

Prometo rendición, prometo comportarme como un hombre.

Dar las gracias prometo. No más queja prometo.

Prometo no volver a prometer

las cosas que ya han sido y que ya son

más reales incluso que yo mismo,

definitivamente hermosas porque libres

de todo lo que entonces nos unía,

de todo lo que ahora nos separa.

 

 

 

 

 

QUÉ

 

No importa lo que quise, lo que pensaba, lo que creo.

Ninguna idea mía le ha otorgado

—ni ahora puede otorgarme—

un ápice real a quien la piensa.

Más bien es una especie de ignorancia

—no podemos dudar de la ignorancia—

la que nos dicta entre los dedos

de quien golpea ese poema

—da igual si es su poema o el poema de nadie—

en el que soy un personaje secundario.

Ser secundario es lo que importa:

qué pude hacer por ti,

qué no hice,

por qué mi texto continúa

mientras que a ti

te han sacado de escena y del teatro.

No me envíes razón, dame el sentido:

qué puedo hacer ahora por los tuyos

que son todos.

 

 

 

 

-Antonio Praena
Cuerpos de Cristo
Obra ganadora del XIX Premio Emilio Alarcos
Colección Visor de Poesía
España, 2021

 

CUB. LA CANCIO?N DEL AOUTSIDER

 

 

 

Antonio Praena (Purullena, Granada, 1973). Ha publicado los libros Humo verde, Poemas para mi hermana, Actos de amor, Yo he ... LEER MÁS DEL AUTOR